¡Nos encanta!
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En esta entrevista de celadores de madrid Hablamos con Alejandro y David, dos celadores de UCI de los hospitales De Fuenlabrada y Clínico San Carlos.
En primer lugar, conoceremos a Alejandro, quien lleva desde 2018 trabajando como celador en el Hospital Clínico San Carlos. Además de su pasión por el deporte, disfruta “pinchando” música con su mesa de mezclas y suele escaparse al pueblo junto a su familia y su novia siempre que puede.
Por otro lado, nos acompaña David, de 47 años, con casi 18 años de experiencia en el Hospital de Fuenlabrada. También aficionado al deporte, se centra especialmente en las artes marciales y la defensa personal. Es, además, técnico en soporte vital avanzado, lo que le otorga una visión integral en la atención de emergencias.
A lo largo de esta entrevista, profundizaremos en sus motivaciones, sus vivencias como celadores.
¡Empecemos!
En cuanto a la primera parte no puedo aportar mucho, ya que llevo dos años nada más y la verdad que no he notado un cambio notable desde entonces. Con respecto al tema de mejoras siempre se puede aspirar a que haya más personal para un mejor trato al paciente y menor carga en el personal, y como desafío poder coordinar mejor todo el equipo, tanto entre turnos como en diferentes cargos dentro de la unidad.
Bajo mi punto de vista, creo que hemos mejorado mucho, sobre todo en formación general al celador. Tenemos mucha más conexión con el equipo de enfermería, sobre todo por cursos, y el día a día nos hace sentirnos más importantes para y por el paciente, realizando más técnicas a la hora de mejorar la calidad del paciente dentro de la unidad. Ha mejorado la aplicación de las técnicas de movilización por medios externos, como grúas y “transfers” u otros medios físicos.
Desde que yo estoy no he visto ninguna herramienta que haya representado ninguna mejora notable para nosotros.
Con ellas podemos poner en posición vertical al paciente intubado, ya despierto, para la mejora y potenciación de la musculatura y las articulaciones, evitando así la pérdida muscular y de fuerza que haya podido generar la hospitalización. Además, la luz ultravioleta nos ayuda a la desinfección del box, aunque se usa más por TCAES.
En ese aspecto he de decir que nuestra labor se valora bastante en casi todo el personal sanitario, y se nos agradece constantemente nuestro esfuerzo. Siempre se puede mejorar en la coordinación del equipo y saber cuándo realmente se nos necesita para que el trabajo salga antes y se atienda a todos los pacientes de la manera más eficiente posible.
Creo que dentro del equipo sanitario, tanto en la unidad como en el hospital, sí, considero que estamos muy valorados. Pero sí me gustaría —y creo que sería justo— que se considere a nivel profesional al celador, convirtiéndolo en “celador-sanitario”, ya que sería la mejor manera de valorar justamente nuestro trabajo.
Al final es un trabajo de equipo, y cada uno de los que estamos allí contribuimos a esa humanización. Por nuestra parte no hacemos nada especial, simplemente intentamos que la persona que está ingresada se sienta lo más cómoda dentro de la un momento complicado que está viviendo, y si puedes con buen humor hacer que por un momento se olvide de esa situación ayudas un poco a que se sienta mejor.
Principalmente, hacer sentir al paciente que está seguro, tranquilo y que no esté asustado, teniendo en cuenta la gravedad de la situación, acompañándolo en su nueva normalidad hasta su total recuperación. Hablar con él de cualquier tema —¿fútbol? Pues fútbol. ¿Música? Pues música— y, si nos tenemos que reír, pues genial. Esos ratos seguro que le ayudan a no recordar tanto cómo está o a llevarlo un poco mejor.
Suele haber momentos de estrés cuando todo el mundo precisa tu ayuda a la vez, pero la mejor forma de gestionarlo es ver si hay algo que precisa atención inmediata, e ir con buen ritmo pero concentrado y tener en cuenta que solo puedes estar en un sitio a la vez y con la atención en lo que estás haciendo. También es muy importantes comunicar al resto de compañeros cual es tu orden para que así puedan gestionar en su sus tiempos y la unidad funcione lo mejor posible.
La mayor frustración, para mí, es el paciente que no consigue salir de la UCI, cuyo final es la muerte, después de luchar y luchar por su mejoría física, mental y, sobre todo, por su enfermedad. Intento gestionarlo dentro del trabajo y llevarme lo menos posible a casa, aunque a veces es imposible. Sobre todo, la mayor gestión es saber que se ha dado todo, todo, para que ese paciente saliese adelante, pero por desgracia no salió como se deseaba. Se cogen fuerzas y seguimos luchando por los pacientes que siguen con nosotros.
Puede que antes de visitar una UCI por primera vez no se nos tenga tanto en mente a la hora de pensar en lo que se hace en la misma. Pero una vez tienen a su pariente ingresado y ven como somos y como funcionamos la visión cambia y nos ven como una pieza fundamental más.
Los familiares son muy agradecidos en todos los sentidos, en general. Hay algunas, pero pocas excepciones. Repito que, en general, esa humanización de la que hemos hablado anteriormente les da mucha fuerza a ellos también. Ver que su familiar mejora, pero sobre todo que se siente en una pequeña zona de confort, tanto médicamente como mentalmente, y verles sonreír, aun con la situación en la que se encuentran, nos dice mucho a nosotros.
Acceso a tratamientos de fisioterapia gestionados por el propio hospital para el personal que harían que la carga muscular y la fatiga fuesen menores.
Para mí, que se siga innovando en formación, en medios mecánicos nuevos y en medios indirectos de movilización de los pacientes, como grúas, “transfers” y algún invento interesante, como las sillas de ruedas de movilización que, a la vez, hacen la función de grúa (jajajaja).
Ninguna, en estos últimos dos años al menos
El cambio más importante en protocolos fue en la COVID, cuando tuvimos que realizar muchísimos cambios a nivel general que no hacíamos en el día a día antes: limpieza total entre paciente y paciente, esterilidad de EPIs, limpieza con lejía de la cama, cambios en el protocolo de movilización de pacientes para decúbito prono, etc. Esa época fue la que más cambios generó, y algunos de ellos los seguimos conservando.
Podría haber unas pautas escritas accesibles desde intranet, para que cuando llegue alguien nuevo sepa por dónde arrancar y no le pille todo de nuevas. Pero la mejor manera de formar es estando en la unidad y viendo como funciona, e intentando entender porque se hacen las cosas de la manera en que se hacen
Creo que la mejor formación externa, con cursos prácticos y teóricos, es fundamental. Añadido al día a día de otros compañeros celadores de UCI y también de otras unidades, se aprende muchísimo. Para contestar a tu pregunta, se mejoraría con más formación, pues el saber no ocupa lugar.
Muchas veces nuestro trabajo y la organización no depende de nosotros ya que surgen cosas en todo momento y tienes que saber adaptarte a las necesidades, esto es complicado de llevar y hay días que acabas exhausto física y mentalmente porque ves que no llegas para hacer todo. Al final lo importante es optimizar tu tiempo en el turno y darte cuenta de que has conseguido sacar el máximo en las situaciones que han ido surgiendo, y que llegas hasta donde llegas con los recursos que tienes.
La carga emocional la suelo gestionar bien, siempre parando un poco en el momento que lo necesite para hacer bien mi trabajo: salir a la calle, tomar un café, respirar hondo y no agobiarme, o agobiarme lo menos posible, porque el paciente necesita estar bien cuidado. Todo ello genera una buena gestión del tiempo; es preferible parar y hacerlo más pausado, pero mejor.
Cualquier tipo de hobbie que te ayude a desconectar desde el deporte, películas, dedicar tiempo a familia, pareja. Tiene que haber un equilibrio porque si no te acaba pasando factura.
Hago deporte, voy al cine, quedo con amigos y hablo mucho con la familia y los compañeros para desahogarme un poco a veces. Pero, sobre todo, salir del hospital me hace más fuerte para volver al hospital.
Primero de todo escuchar todo lo que te explique el personal porque a todos nos afecta el trabajo de todos empezando desde nosotros, e ir con cuidado porque los pacientes que manejamos están en situación grave y cualquier movimiento mal ejecutado puede suponer un problema grande. Y la última cosa sería preguntar todo el rato y si algo no queda claro volver a preguntar, al final es mejor eso que cometer un error por no estar seguro.
Todo esto en conjunto hace que podamos afrontar con mayor seguridad nuestro trabajo y así poder estar más tranquilos a la hora del mismo. Siempre va a hacer situaciones de estrés, pero si sabemos qué hacer en cada momento estos problemas se gestionan de manera diferente. También destacaría el apoyarse en los compañeros para hacer así más liviana la jornada.
No tener miedo a hacer tu trabajo; entrar relajado, dentro de la normalidad, sabiendo que la Unidad de Cuidados Intensivos es una unidad especial. Aprender de tus compañeros, preguntar todas las dudas. Al principio, tener mucho cuidado con todo lo que rodea al paciente, pero hacerlo con seguridad. Pero lo más importante es sentirte seguro y poner en marcha todo lo aprendido en los medios de formación que has recibido, sabiendo que siempre estarás acompañado y guiado por el personal sanitario de la unidad, que te ayudará muchísimo en tu camino en UCI.
Imagino que habrá ciertas medidas o herramientas que hagan que la carga física de los celadores disminuiya y la seguridad del paciente y el personal mejoren. Todo está en constante evolución y siempre hay que aspirar a una mejora.
Mucho mejor, porque estaremos más formados. Los medios habrán avanzado mucho, tanto médicos, como técnicos y formativos. La ciencia avanza y todo suma. Creo que vamos a estar mucho mejor.
Considero que en este momento con el volumen de trabajo existente y el número de celadores en la unidad es complicado asumir más responsabilidades de las que ya tenemos. Evidentemente por capacidad podemos hacer más cosas ya que somos un grupo muy valido.
Primero, bajo mi punto de vista, creo que es necesario que nuestro puesto se convierta en celador–sanitario, lo que claramente requiere una titulación superior y formación. Como podría comparar, seríamos como los técnicos de soporte vital avanzado, que tienen funciones sanitarias específicas. Yo estaría encantado.
En el futuro y volviendo a una de las anteriores preguntas posiblemente sea necesario tener nuevos conocimientos debido a la implementación de máquinas que hagan nuestro trabajo más seguro para todos, pero que conlleven cierta dificultad.
Y sobre las nuevas habilidades que deberíamos tener, repito: todo lo que nos quieran formar, lo asumimos y lo haremos posible. Ojalá todo siga sumando y el celador siga siendo parte fundamental de un equipo de profesionales de UCI y de cualquier puesto y zona sanitaria y hospitalaria.
Muchas gracias y un saludo grande.