Entrevistas

Conversando con celadores

Manuel Fernández-Tena Mora

Hospital Universitario Ramón y Cajal

Jefe de Personal Subalterno

Hospital Universitario Ramón y Cajal desde 1990

Manuel Fernández-Tena Mora

Desde Celadores de Madrid hablamos con Manuel Fernández-Tena Mora, Coordinador de la Jefatura de Personal Subalterno y Jefe de Personal Subalterno del Hospital Universitario Ramón y Cajal. 

Manuel es uno de los jefes de celadores con más experiencia de nuestros hospitales y, hoy, desde celadores de Madrid, hablamos con él sobre sus recuerdos con nuestra categoría y de su gran trabajo durante años para que los celadores tengamos un excelente nivel como profesionales.

– ¿Podrías contarnos cómo comenzaste tu carrera como celador y que te llevó a interesarte por esta profesión?

R: Debido a la grave situación laboral de 1990, mi hermana, que ya trabajaba aquí como auxiliar administrativo, me animó a que me presentara.

Al principio lo pasé bastante mal, no tenía experiencia con los pacientes y llegué a pensar en dejarlo

– ¿Cuánto tiempo llevas trabajando en el Hospital Ramón y Cajal y qué puestos o funciones has desempeñado hasta llegar a ser jefe de celadores?

R: Empecé como celador en el Ramón y Cajal en junio de 1990, en turno de tarde. A los 5 años me nombraron encargado de turno. Cinco años después, me pasé al turno de noche, donde estuve 8 años hasta que me propusieron la jefatura de personal y coordinación de la misma.

– ¿Cómo describirías tu evolución profesional a lo largo de estos años en el Servicio de Celadores del Ramón y Cajal?

R: Al principio lo pasé bastante mal, no tenía experiencia con los pacientes y llegué a pensar en dejarlo. Me gustaba especialmente la urgencia y trataba de involucrarme en la atención a los pacientes.

– ¿Cuáles son las funciones principales de un jefe de celadores en un hospital de esta envergadura?

R: La función de un jefe de personal es hacer que todo transcurra con la mayor normalidad posible, escuchando y haciéndote respetar.

– ¿Cómo es tu relación con los celadores y con el resto del personal sanitario (Enfermería, médicos, auxiliares) en el Ramón y Cajal?

R: Siempre he tenido buena relación con los celadores, diferencias aparte. He tratado de formar parte del equipo en todos aquellos destinos donde he estado y puedo decir que siempre se ha tenido en cuenta mi opinión como un miembro más.

Desde que soy jefe de personal, siempre he tenido en cuenta la equidad para no entrar en beneficios o privilegios.

– ¿Qué tipo de decisiones y coordinación requiere tu cargo para que el servicio de celadores funcione eficientemente en todas las áreas y especialidades del hospital?

R: Desde que soy jefe de personal, siempre he tenido en cuenta la equidad para no entrar en beneficios o privilegios. Hay que mantener siempre la escucha activa y hacerlos partícipes a ellos de las decisiones que se vayan a tomar y que les repercutan.

– ¿Puedes describirme brevemente las particularidades del Hospital Ramón y Cajal? ¿Que lo hace diferente de otros centros sanitarios de Madrid o de España?

R: Un hospital tan grande como éste requiere mucha mano izquierda, haciéndote oír y respetar por los demás. Aquí impera el trabajo en equipo.

– El Ramón y Cajal cuenta con diversas especialidades y una amplia cartera de servicios, ¿Cómo influye esta diversidad en la organización y coordinación de los celadores? 

R: Los celadores cada vez se involucran más en los equipos multidisciplinares y son tenidos en cuenta en las decisiones finales. En mi opinión, nos estamos “especializando” más.

– ¿Qué destacarías de la cultura organizativa del ambiente de trabajo en el Ramón y Cajal?

R: Allá por el año 2008, conseguimos la certificación en calidad ISO 9001.2008, siendo el primer hospital del ámbito nacional en el que los celadores lo conseguían. Esta certificación significa que nos regimos por procesos en toda nuestra actividad.

Los celadores cada vez se involucran más en los equipos multidisciplinares y son tenidos en cuenta en las decisiones finales. En mi opinión, nos estamos “especializando” más.

– ¿Podrías compartir alguna anécdota o experiencia que haya marcado tu carrera como celador (o como jefe de celadores) en el Ramón y Cajal?

R: Sin lugar a dudas, lo que más me ha marcado ha sido la situación vivida con el Covid-19, tuvimos que tomar decisiones, en muchos momentos muy duras, y que jamás hubiéramos pensado que pudieran ocurrir.

Manuel Fernéndez Tena-Mora, Jefe de Personal Subalterno del Hospital Universitario Ramón Y Cajal

– ¿Cual dirías que ha sido el mayor desafío que has enfrentado en estos años de servicio, especialmente teniendo en cuenta la complejidad de un hospital de referencia como éste?

R: El mayor desafio, entre otros, fue mantener la moral alta de todos los celador@s y dar una respuesta satisfactoria a nuestros pacientes y compañeros.

– ¿Hay algún cambio o mejora que hayas impulsado en el área de celadores del Ramón y Cajal y que consideres importante resaltar?

R: Al incorporarme como jefe de personal se produjo un cambio generacional que conllevó una escucha y participación activa. Se tiene en cuenta nuestra opinión en decisiones que nos podían influir.

– ¿Cómo motivas a los celadores a tu cargo para que mantengan un alto nivel de servicio y atención al paciente, especialmente en un entorno tan demandante como el Ramón y Cajal?

R: Haciendolos sentir importantes dentro de la organización y participando en las decisiones a tomar.

– ¿Qué cualidades consideras indispensables en un buen celador, ¿especialmente en un jefe de equipo, dentro de un hospital de alto nivel?

R: El celador en todo momento tiene que velar por el bien y el interés de los pacientes, acompañantes y compañer@s, siendo resolutivo con las peticiones que solicitan nuestros pacientes, profesionales y usuarios del hospital.

– ¿Cómo manejas los conflictos o problemas que puedan surgir en el equipo de celadores, considerando la presión y el ritmo de trabajo del Ramón y Cajal?

R: Lo principal es mantener una escucha activa e intentar, entre todos, encontrar la solución mejor que la situación requiera.

– ¿Cómo crees que ha evolucionado el papel del celador desde que comenzaste hasta hoy, especialmente en hospitales de gran envergadura como el Ramón y Cajal?

R: Antiguamente, el celador se consideraba que era la persona que solo tiene que empujar la cama. Hoy estamos inmersos en equipos multidisciplinares donde nuestra opinión es tenida en cuenta, interactuando más con los pacientes y familiares.

– ¿Qué consejos darías a alguien que aspire a ser jefe de celadores en un hospital universitario o de referencia?

R: El jefe debe tener liderazgo, empatía y dotes de mando, ser reconocido como un líder por el grupo y siempre mantener una escucha activa.

– ¿Ves algún desafío o tendencia que vaya a cambiar la forma de trabajar de los celadores en los próximos años, especialmente en hospitales punteros como el Ramón y Cajal?

R: Es fundamental que nos formemos en las nuevas técnicas, nuevos aparatos de mayor complejidad. La población está en constante cambio, diversidad de razas, etnias o costumbres y debemos adaptarnos y estar preparados para facilitar una atención de calidad.

Raúl Jiménez Díaz
Raúl Jiménez Díaz
Celador. Hospital de Fuenlabrada
Accede a más contenidos de Celadores de Madrid
×